Empieza cuenta regresiva para primer aterrizaje de un cometa

    • El ingenio astronómico lleva una década viajando por el Sistema Solar

La sonda Rosetta de la ESA, se prepara para salir de su hibernación y preparar el primer aterrizaje de la historia en un cometa en vuelo

PARÍS, FRANCIA (19/ENE/2014).- La sonda Rosetta de la Agencia Espacial Europea, un ingenio astronómico que lleva una década viajandopor el Sistema Solar, se prepara para salir mañana de su hibernación y preparar el primer aterrizaje de la historia en un cometa en vuelo.”Tengo bastante confianza en que funcionará. El momento clave será el ‘despertar’ de la sonda tras casi dos años y medio en hibernación”, explicó Nicolas Altobelli, uno de los científicos de la ESA que participan en la misión.

Los astrónomos consideran que los cometas son algo así como los primeros ladrillos con los que se construyó el Sistema Solar y, quizá, los vehículos que trajeron agua a la Tierra y posibilitaron la aparición de la vida.

“Se cree que se originaron al inicio del Sistema Solar, hace unos 4.500 millones de años, y que se mantienen casi idénticos a su nacimiento”, agrega el experto.

Para resolver esos y otros enigmas, la ESA ha consagrado 1.000 millones de euros (unos 1.365 millones de dólares) a esta ambiciosa misión que despegó en marzo de 2004 a bordo de un cohete Ariane 5 desde el Centro Espacial Europeo de Kurú, en la Guayana francesa con rumbo al cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko.

Desde entonces, Rosetta ha dibujado una compleja serie de órbitas, aprovechando en cuatro ocasiones el impulso gravitatorio de la Tierra (2005, 2007, 2009) y de Marte (2007), y ha llegado al momento clave de su tarea.

Si todo sale como está previsto, este lunes a las 10.00 GMT el reloj del ordenador central de la nave hará sonar el despertador y Rosetta, dormida para ahorrar combustible, apuntará con su antena a la Tierra y volverá a enviar información a las estaciones de control.

El aparato, que viaja a 135.000 kilómetros por hora, estará aún a nueve millones de kilómetros de su objetivo. Para empezar a preparar ese ambicioso aterrizaje primero probará que todos sus instrumentos científicos funcionan correctamente tras el largo periplo.

En mayo, cuando Rosetta esté a solo dos millones de kilómetros de su anfitrión, acometerá la que se considera la maniobra crítica, en la que corregirá su velocidad y su trayectoria, y empezará a enviar fotografías del 67P/Churyumov-Gerasimenko.

En agosto, más de diez años después de salir de la Tierra, llegará a las proximidades del cometa. Entonces se dedicará a cartografiar la superficie y enviará datos a la Tierra para encontrar “el mejor lugar de aterrizaje”.

Una vez seleccionado el punto idóneo, la sonda liberará un vehículo de 100 kilogramos de peso, Philae, que se posará sobre el cometa.

“Lanzará arpones al suelo para anclarse porque la gravedad es muy baja y de no ser así, rebotaría”, resume Altobelli, que explica que la casi ausencia de gravedad hace que el aterrizaje sea, en principio, más complejo que el de un aparato similar en la superficie de Marte.

Ese vehículo, que dispone de nueve herramientas como analizadores de gas, cámaras panorámicas y sondas para analizar las ondas de radio del núcleo, pasará entre uno y dos meses tomando fotografías y recogiendo muestras que analizará junto con su sonda matriz, que orbitará mientras tanto alrededor del cometa.

Cuando sus paneles solares se cubran de polvo, Philae dejará de funcionar. Pero la sonda Rosetta permanecerá orbitando alrededor del cometa y recopilando datos durante al menos otro año.

Para ello cuenta con diez complejos instrumentos científicos, entre los que se cuentan el telescopio ALICE, diseñado para captar la franja electromagnética ultravioleta, la cámara OSIRIS, y varios espectómetros de masa para analizar el polvo y la atmósfera del cometa.

El 67P/Churyumov-Gerasimenko pasará por su punto más cercano al sol (agosto de 2015), mientras Rosetta sigue orbitando a su alrededor y recogiendo datos.

“Por primera vez seremos capaces de analizar un cometa durante un largo período de tiempo” y eso nos dará “una visión interna de cómo ‘trabaja’ un cometa para ayudarnos a descifrar el papel que desempeñan en el Sistema Solar”, sintetiza Matt Taylor, científico que interviene en una misión de la que España es responsable del 7 %, a través de empresas como Alcatel Espacio, Astrium Crisa, GMV, GTD, SENER y Tecnológica.

Hace casi diez años la Agencia Espacial Europea (ESA) ponía en marcha una misión muy especial. La nave Rosetta despegaba con el ambicioso objetivo de poder posarse un día sobre un lejano cometa.Rosetta se encuentra ahora a 800 millones de kilómetros de la Tierra. Ha estado dormida en el espacio durante los últimos tres años pero la próxima semana deberá despertarse.

En el Centro Europeo de Operaciones Espaciales, en Alemania, los expertos estarán muy atentos a sus señales cuando se despierte. Cada señal tardará 45 minutos en alcanzar la Tierra.

“Tenemos un espacio de tiempo muy corto para recibir su señal y definir la próxima configuración de la nave, explica Andrea Accomazzo, uno de los responsables de la misión. Ese será nuestro desafío cuando se despierte”.

Cuando Rosetta vuelva a ponerse en marcha también lo harán los 21 instrumentos que lleva a bordo.

“Dentro de unas semanas se encontrará a una distancia suficiente como para que el telescopio que lleva a bordo pueda detectar el cometa que busca, explica Paolo Ferri, otro de los responsables de la misión en la ESA. Ese momento será muy importante porque nos permitirá definir las maniobras que serán necesarias para colocarnos en la buena dirección”.

La nave espacial realizará la maniobra definitiva en mayo y alcanzará el cometa en agosto. Cuando se encuentre cerca, Rosetta será la primera nave que pueda ver cómo un cometa cambia al acercarse al Sol. Será entonces cuando registre su superficie y estudie su actividad.

Pero será en noviembre cuando Rosetta intente posarse sobre el cometa para realizar, por primera vez, un análisis de su composición. El objetivo de esta misión será ayudar a los científicos a entender el origen y la evolución del Sistema Solar.

‘Yutu’ vuelve a trabajar con normalidad. ARCHIVO

    • El robot Yutu, y la sonda lunar Chang E 3, reanudan actividades luego de la suspensión para soportar la noche lunar, carente de sol
PEKÍN, CHINA (13/ENE/2014).- El primer robot de exploración chino en la Luna, Yutu (Conejo de Jade), vuelve a recorrer el satélite terrestre después de haber estado apagado dos semanas con el fin de resistir las frías temperaturas de la noche lunar, que alcanzan los 180 grados bajo cero, informó hoy la prensa oficial.Yutu se “despertó” a las 5:09 hora local del sábado, efectuó varias operaciones de puesta a punto y vuelve a trabajar con normalidad, informó un comunicado del Centro de Control Espacial de Pekín, responsable de la operación remota del robot.

Pocas horas después también volvió a operar, después de un idéntico receso de dos semanas, la sonda lunar Chang E 3, que fue la que transportó el Conejo de Jade a la Luna en diciembre y también realiza trabajos de exploración, aunque a diferencia del Yutu permanece estática en el mismo lugar.

La noche lunar dura 14 días terrestres, y durante ese espacio de tiempo la cara del satélite en penumbra no recibe ninguna radiación solar, energía necesaria para alimentar los aparatos de investigación chinos.

Chang E 3 aterrizó en la Luna el 14 de diciembre, más de 37 años después de que la Unión Soviética realizara el anterior alunizaje controlado del ser humano en el satélite terrestre, y el Conejo de Jade comenzó a rodar por suelo selenita pocas horas después.

Sólo EEUU y la Unión Soviética habían conseguido antes que China alunizajes controlados, y únicamente la segunda de estas tradicionales potencias espaciales había desplegado robots de exploración en la Luna.

El Conejo de Jade, dotado de cámaras y un brazo articulado para llevar a cabo excavaciones, examinará la geología lunar y buscará recursos naturales durante tres meses, y la sonda Chang E 3 estará activa un año.

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