Nacional |21 Jun 2013 – 10:48 am

Misiones espaciales

Satélites “made in Bogotá” ponen a Colombia en la órbita aeroespacial

Los protagonistas son Iván Luna, Andrés Alfonso, Elkin Cifuentes y Carlos Suárez, fundadores de Sequoia Space.—VIA ELESPECTADOR

La industria aeroespacial ya no es exclusiva de EE.UU., Rusia o Europa. Colombia se ha hecho un hueco en esa reducida elite gracias a la labor de cuatro ingenieros que, desde un discreto y modesto edificio del popular barrio de Chapinero, en Bogotá, desarrollan satélites y misiones espaciales.

Su primera misión internacional tendrá lugar el próximo mes de septiembre, cuando lanzarán desde Cabo Cañaveral, en Estados Unidos, su primer satélite, el peruano UAPSAT, informa Colombia.inn.

Los protagonistas son Iván Luna, Andrés Alfonso, Elkin Cifuentes y Carlos Suárez, fundadores de Sequoia Space, pioneros de este campo en Colombia desde el sector privado y caracterizados, además, por su juventud: la edad de tres de ellos ronda los 30 años.

Todo comenzó en la bogotana Universidad Sergio Arboleda, donde Iván y Andrés fueron designados para integrar el equipo que desarrolló un picosatélite, denominado así por su forma de cubo y bautizado como “Libertad 1“.

Ese satélite se puso en órbita en abril de 2007 desde Kazajistán y meses después estos jóvenes, entonces con apenas 25 años, crearon Sequoia Space, animados por las felicitaciones que les llegaron desde la Universidad de Stanford, en California (EE.UU.).

Lograron así la representación exclusiva para Latinoamérica de Pumpkin Incorporated, una compañía estadounidense que comercializa partes para la fabricación de pequeños satélites.

De la venta de partes pasaron a la construcción de picosatélites y nanosatélites, conocidos con esos nombres por su estructura y pequeño tamaño, con medidas que oscilan entre 10 y 20 centímetros y un peso máximo de dos kilogramos.

Sequoia Space se presenta como la empresa “líder en desarrollo espacial en Latinoamérica”. La justificación es que ya tiene clientes en Colombia, Ecuador y Perú, mientras abre mercado en Chile y Argentina.

“Arrancar fue muy difícil”, reconoció en una entrevista con Colombia.inn Andrés Alfonso, licenciado en Ingeniería Electrónica por la pública Universidad Pedagógica, al expresar que el principal obstáculo con el que se han topado hasta ahora es la falta de confianza en proyectos de esta naturaleza.

A los clientes potenciales les cuesta creer “lo que se puede hacer en Latinoamérica, en la tecnología que se puede desarrollar acá“, agregó.

Por eso, para Iván Luna, ingeniero electrónico de la también pública Universidad Distrital de Bogotá, el reto es generar credibilidad en un mercado “que no estaba desarrollado en Latinoamérica”.

El apoyo lo han encontrado en las ganancias por la comercialización de partes y repuestos, lo que les permitió afinar su esquema de servicios: “el modelo se ha tenido que ir ajustando”, explicó Elkin Cifuentes, ingeniero civil de la Universidad de Los Andes, otro convencido del vacío que hay en América Latina en este campo.

En Europa y Estados Unidos venden partes para un mercado ya existente, es decir que ya hay un programa aeroespacial y están trabajando en proyectos de este tipo, mientras que en Latinoamérica no”, remarcó Cifuentes.

La recompensa está a punto de llegar para Sequoia Space con el próximo lanzamiento del satélite UAPSAT, encargado desde Lima por la Universidad ALAS Peruanas.

Es el primer negocio de una misión completa y se va a lanzar desde Estados Unidos por medio de una plataforma de la NASA”, detalló Alfonso, para matizar que el proceso tendrá dos etapas.

“En la primera se hace el lanzamiento que lo lleva hasta la Estación Espacial Internacional (EEI) y dos meses después los astronautas, con el brazo robótico, lo ponen en órbita”, indicó Cifuentes.

Se trata de un satélite con “uso académico” porque verificará la capacidad de desarrollo de esta tecnología para aplicarla a posteriores misiones, argumentan los ingenieros a Colombia.inn.

El objetivo es registrar temperaturas y detectar zonas vulnerables a desastres por el cambio climático y así poder prevenir consecuencias para la población.

Una misión de este tipo cuesta en torno a 400.000 dólares, por tratarse de pequeños satélites, mientras que en las de satélites tradicionales, que pesan entre 20 y 30 kilos, el precio se eleva a 40 ó 50 millones de dólares, según los investigadores.

Además, Sequoia trabaja en misiones conjuntas con el Estado colombiano: “Estamos desarrollando con la Fuerza Aérea el programa que se llama FacSat1, que se lanzará en uno o dos años”, afirmó Alfonso.

Sequoia, que aspira a conquistar la industria aeroespacial y de Defensa de América Latina, ofrece aplicaciones comerciales de observación de la Tierra referidas al clima, meteorología, medición de biomasa y huellas de carbono

La empresa que fabrica satélites en Chapinero

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9:50 p.m. | 22 de Junio del 2013

La empresa que fabrica satélites en Chapinero

Estos son los emprendedores que hacen satélites en el país. En América Latina, solo los hacen en Brasil y Argentina.

La firma Sequoia Space lanzará su primer satélite. Sus socios trabajan en otro para la Fuerza Aérea.

En un discreto edificio de ladrillo a la vista, de cinco pisos y portones oxidados en la calle 62 con carrera novena, del barrio Chapinero de Bogotá, despega la iniciativa privada aeroespacial más importante del país.

Aunque no hay ningún letrero, en las oficinas 201 y 404 funciona Sequoia Space, la desarrolladora colombiana de alta tecnología que fue elogiada por un científico de la Nasa: “No solo su tecnología es tan avanzada como la de Silicon Valley (cuna de Google y Apple), sino que el modelo de negocio es mejor”, dijo Pete Worden, director del centro Ames, cuando conoció el proyecto en una feria de emprendimiento.

Sequoia Space, no obstante, ya no es una mera idea: desde el 2007 construye satélites LEO, de órbita terrestre baja, capaces de dar una vuelta a la Tierra en solo 90 minutos y de enviar información confiable a una estación en tierra. La Fuerza Aérea Colombiana, FAC, le confió el desarrollo del primer satélite en funcionamiento que tendrá el país (véase recuadro) y la Universidad Alas Peruanas, de Lima, le encargó todo su programa aeroespacial y la construcción del Uapsat I, un satélite con fines científicos y educativos que ya fabricaron y que será lanzado en septiembre desde Cabo Cañaveral, Estados Unidos.

Los creadores

Detrás de esta empresa están los jóvenes ingenieros Iván Luna, Andrés Alfonso, Elkin Cifuentes y Carlos Suárez, que iniciaron, como la mayoría de los que hacen cosas extraordinarias, con las uñas.

Luna y Alfonso, que ya habían sido socios en el año 2002 (quebraron con una empresa de servicios de tecnología), se encontraron meses después en la Universidad Sergio Arboleda, que los llamó para hacer parte del grupo de ingenieros del proyecto Libertad I, un satélite experimental, pequeño, de solo un kilogramo y de transmisión de información que desarrollaron tras cinco años de trabajo.

El proyecto, que tardó cinco años, culminó con éxito en 2007, cuando se puso en órbita el satélite, el primero construido en el país y el único lanzado al espacio en la historia de Colombia. Luna –quien fue el líder del equipo que hizo esta proeza– no dudó, una vez terminado el trabajo, en montar una empresa.

En palabras a su amigo Alonso, Luna sostuvo que si habían podido hacer un satélite para una universidad, podían hacer los necesarios para las 1.122 de América Latina.

“Hacerlos es sencillo –argumentaba Luna–. Es ingeniería pura, supercomputadores en miniatura capaces de cargar cámaras y equipos que se pueden importar”.

Empezaron representando en la región a tres empresas del sector aeroespacial: la estadounidense Pumpkin Inc., la británica Rowley Associates y la productora europea de paneles solares Azur Space.

Después construyeron sus propias partes de satélites. Crearon, por ejemplo, una tarjeta de desarrollo electrónico, que viene equipada con sensores, GPS y que se le vende al que esté aprendiendo a fabricar satélites. Aunque aún la empresa está comenzando, ya tiene seis empleados y vende 2.000 millones de pesos al año.

La técnica
Así son sus creaciones

Los satélites de Sequoia Space son de órbita terrestre baja, LEO. Son pequeños, desde 10 x 10 cm hasta 20 x 30 cm, y pesan entre 1,2 y 20 kilos. Su principal función es la de observación; pueden tomar fotografías de alta definición en la Tierra, como las de Google Earth, y en algunas ocasiones ser usados para comunicaciones básicas y GPS. Son, en palabras de Iván Luna, “como un super-computador, pero pequeñito y con materiales ultrarresistentes (deben soportar temperaturas de hasta 100 grados bajo cero) y con sistemas de energía y de comunicación autónomos”.

Tienen siete tarjetas electrónicas, antenas de comunicación y paneles solares.

La fuerza aérea los contrató

El jefe del departamento de Asuntos Espaciales de la Fuerza Aérea Colombiana, FAC, coronel Raúl Gutiérrez, le dijo a EL TIEMPO que Sequoia Space desarrollla para ellos un nanosatélite de observación, aprobado el 17 de abril de 2012. Este será para monitoreo de operaciones y cuidado de fronteras, entre otros usos. Estará listo en el 2015.

JORGE QUINTERO

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