¿Cuáles son los planes del Curiosity en Marte para 2013?

AFP

El explorador marciano Curiosity, después de perforar su primera roca, se encaminará al monte Sharp en febrero, un recorrido que podría llevarle buena parte de 2013.

El viaje transcurre en medio de grandes expectativas ya que alcanzar el cráter Gale, cerca del ecuador marciano es el objetivo de la misión de 2.500 millones de dólares. Desde el centro del cráter se eleva una cima de 4,8 kilómetros de alto con intrigantes capas de roca. El Curiosity deberá averiguar si el sitio tuvo alguna vez las condiciones ambientales para que subsistieran microbios. Los científicos ya saben que en el pasado hubo agua gracias a que el explorador descubrió un viejo cauce. Además del agua, la vida también necesita de energía solar.

Lo que faltan son los ladrillos químicos que construyen la vida. Si estos se preservan en Marte, los científicos creen que el mejor lugar para encontrarlas es en la base del monte Sharp, donde imágenes tomadas desde el espacio revelan pistas de una interesante geología.
Durante el viaje, que durará unos nueve meses, el explorador se detendrá en diferentes puntos para examinar el suelo rocoso.
Sin embargo, antes de emprender el viaje a la montaña, el Curiosity también tendrá que realizar otras tareas como medir la atmósfera marciana, encontrar la roca perfecta para perforarla y descifrar su conformación química.

Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/82515-curiosity-se-trazado-principales-metas

Curiosity hará hasta 10 experimentos en Marte (+Fotos+Infografías)

Artículo | Agosto 8, 2012 – 2:43pm

Documentar lo que ve es una de las tareas que realizará el Curiosity. (Fotos Agencia)
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YVKE Mundial/ÚN

Como hacen muchos en estos tiempos de autofotos compulsivas y redes sociales, Curiosity posteó una foto de su primer día en Marte, en el que se “amartizó” el domingo por la noche, luego de 8 meses de vuelo por el espacio. La imagen difundida por la Nasa, un poco borrosa por el polvo levantado al posarse la nave, reveló un paisaje pedregoso y con tintes de óxido, incluido el borde interior del cráter colosal, al fondo. Tomó la foto con una cámara en la punta de su brazo robot, que permaneció guardado durante el descenso.

Documentar lo que ve es una de las tareas que realizará el Curiosity, la misión número 36 que se hace hacia el planeta desde que la nave Sputnik intentó fallidamente sobrevolar Marte en 1960.

Este laboratorio andante tiene una lista de experimentos por realizar. Johny Cova, divulgador astronómico del Centro de Investigaciones de Astronomía de Mérida, explicó que el robot cumplirá 10 experimentos en su viaje. “Tiene la posibilidad de analizar muestras de suelo y rocas, tiene un espectrómetro de masas, varias cámaras, una estación meteorológica a bordo, con todos estos equipos podrá medir las condiciones bajo las cuales se creó el planeta y las actuales. Si tiene suerte podrá detectar estructuras fósiles que permitan constatar si hubo vida en el planeta”.

En un brazo mecánico, que se extiende hasta dos metros, tiene herramientas para pulir y taladrar rocas.
De todas las naves que han sido enviadas a Marte esta es la más sofisticada. La inversión de dos mil 500 millones de dólares, en tiempos de recesión y luego de que el presidente Barack Obama decidiera suspender el Programa Constellation para volver a la Luna, ciertamente, es una hazaña.

Desde el punto de vista de la ingeniería también se hizo una proeza. Curiosity pesa una tonelada, es del tamaño de un carro y tiene un radio de acción que le permite movilizarse, con su batería de plutonio, hasta 20 kilómetros, durante su estadía de 98 semanas, lo que dura un año marciano. En ese tiempo podrá registrar cambio de condiciones ambientales de Marte que, como la Tierra, tiene estaciones y días de 24 horas, dijo Cova.

“Esto es una hazaña por lo impecable del procedimiento y la precisión. Por primera vez se logró que la nave aterrizara en el lugar en el que se quería, que es el cráter de Gale, dentro de una de las lomas donde hay evidencias de la presencia de arcilla”, agregó.

Curiosity recorrió 570 millones de kilómetros durante ocho meses. La Nasa informó que se hicieron esfuerzos extraordinarios para que la nave aterrizara debido a que pesa una tonelada y la delgada atmósfera marciana ofrece poca fricción para frenarla. El Curiosity tuvo que frenar desde una velocidad de 21 mil kilómetros por hora a cero en siete minutos, llamados por los investigadores “los siete minutos del terror”. Para ello recurrió a un protector de calor, un paracaídas y una grúa.

Cova señala que este tipo de investigaciones permiten encontrar pistas sobre el pasado del planeta Tierra, a la vez que allanan la ruta hacia la colonización, emprendida hace décadas, de Marte y la Luna.

El Curiosity cambia de «cerebro» y envía nuevas fotos de Marte

EL monte Sharp

El rover Curiosity, el más sofisticado y grandioso que el hombre haya enviado jamás a una exploración espacial, ha pasado su primer fin de semana en Marte sometido a «cirugía». El vehículo de la NASA ha sufrido un «trasplante de cerebro», una operación que terminaba este lunes y ha durado tres días, para instalar una nueva versión de software en sus equipos. Este cambio permitirá que el Curiosity realice las tareas que tiene por delante, como la conducción y el uso de su poderoso brazo robótico.

Este software de operaciones de la superficie de Marte fue subido a la memoria del móvil durante el vuelo de la misión Mars Science Laboratory, que portaba el Curiosity, desde la Tierra. «Hemos diseñado la misión de tal forma que podamos actualizar el software cuando sea necesario durante sus diferentes fases», explica Ben Cichy, ingeniero de software del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) en Pasadena, California. La cuestión es que el rover no va a volver a volar, así que la versión del software que tenía hasta ahora ya no se necesita más. Ahora, el rover tiene que «pensar» de otra manera, prepararse para echar a rodar y realizar los trabajos para los que ha sido enviado.

Una función clave en la nueva versión es el procesamiento de imágenes para comprobar si hay obstáculos. Esto permite al Curiosity más capacidad para identificar y evitar los peligros potenciales, de forma que pueda seguir un camino más seguro por sí mismo. Sus nuevas capacidades también le facilitan el uso de las herramientas en el extremo de su brazo robótico.

El monte Sharp, con más detalle

Mientras Curiosity aumenta sus capacidades, el equipo científico a su cargo continua analizando las imágenes que el rover envía de los alrededores del cráter Gale. Los investigadores están discutiendo qué características de las imágenes investigar primero. Las últimas muestran el monte Sharp con más detalle.

Curiosity que llegó a Marte el 6 de agosto para una misión de al menos dos años, lleva a bordo diez instrumentos científicos con una masa total quince veces superior a los que portaban los rovers predecesores Spirit y Opportunity. Algunas de las herramientas, como un instrumento láser para conocer la composición elemental de las rocas a distancia, son los primeros de su tipo en Marte. El Curiosity utilizará un taladro y una pala, que se encuentran al final de su brazo robótico, para recoger muestras de suelo y polvo de los interiores de las rocas, tamizarlos y luego repartir las muestras entre los instrumentos de laboratorio que porta para su análisis.

Para manejar esta herramienta científica, Curiosity es el doble de largo y cinco veces más pesado que Spirit o Opportunity. El lugar del cráter Gale donde aterrizó sitúa al vehículo a poca distancia del monte Sharp, un interesante lugar de análisis ya que parece tener minerales de arcilla y sulfato, lo que indica un pasado húmedo.

El Curiosity, ¿una hazaña necesaria o un gasto excesivo de la NASA?

(CNN) — ¡Hey, Marte! ¡Ya regresamos! Esperamos que no te importe si cruzamos en nuestro SUV científico para recopilar algunos datos científicos y tomar algunas imágenes impresionantes. Oh, y también podríamos dar algunas vueltas marcianas en tu patio delantero.Ahora que el Curiosity está seguro y estacionado en Marte, el rastreador no tripulado del planeta desarrollado por la NASA parece estar listo para rodar.

Un vendedor de automóviles disfrutaría vender esta belleza: está equipado con un conjunto de cámaras sofisticadas, una suspensión rocker bogie (el nombre del diseño de las ruedas y soporte delvehículo), un brazo robótico, dos gigabytes de memoria flash, un láser de vaporización de rocas y un sistema de energía de combustible de plutonio.Opera con control remoto desde millones de kilómetros y tiene una velocidad máxima de arranque de 30 metros por hora. Su precio es de 2.600 millones de dólares.

Durante su vida útil – prevista en 23 meses– todo este genial hardware podría ayudar a resolver grandes misterios: ¿Existió alguna vez vida en Marte? ¿Qué puede decirnos Marte de nuestro propio planeta? ¿Nos podemos beneficiar de los recursos marcianos?Pero hay preguntas menos románticas que giran alrededor del cuarto planeta: ¿El precio realmente vale la pena? ¿Quién pagará por la primera misión tripulada a Marte? ¿Las misiones espaciales tripuladas podrían ser reemplazadas por la exploración robótica?

Las respuestas pueden ser difíciles de ver en medio de toda la algarabía por el Curiosity. Y no es la primera vez que los vehículos crean este tipo de emoción.En 1997, un robot en Marte más pequeño de la NASA, el Sojourner encendió la web.“Cuando internet era joen, era el acontecimiento en internet más grande en la historia de ese medio”, dijo a CNN James Bell, un miembro del equipo del Curiosity. El pequeño vehículo encontró pistas que sugerían que Marte alguna vez tuvo una atmósfera más densa y agua líquida. Sojourner y su nave espacial matriz, Pathfinder, costaron 265 millones de dólares .“Después, en 2004, cuando los robots Spirit y Opportunity aterrizaron, se volvió una de las sensaciones de internet más grandes del mundo”, dijo Bell, quien también trabajó en esta misión. “Colapsó el sitio web de la NASA”. Estos vehículos hicieron varios descubrimientos incluyendo evidencia de un antiguo ambiente húmedo en Marte. El precio del Spirit y el Opportunity: 800 millones de dólares

De verdad, sin importar cuán exitosas puedan ser las misiones no tripuladas, los robots nunca reemplazarán la necesidad de exploración espacial humana, dice Bell.El administrador de la NASA, Charles Bolden es más específico: las misiones tripuladas a Marte están a al menos 18 años de distancia; en algún momento en la década de 2030.Pero primero, los planeadores de la misión necesitan más información sobre la superficie marciana para que puedan escoger los mejores lugares de aterrizaje.

“No queremos que los astronautas se sorprendan”, dice Bell. Misiones de robots, como la Surveyor, son predecesoras de los aterrizajes en la luna del Apollo y estas sondas marcianas desarrollan tareas similares.Poner un valor monetario en la exploración espacial es imposible, dicen los expertos, debido a que hay muchas preguntas sin responder, como si Marte, la Luna o los asteroides tienen minerales preciosos, agua y recursos de energía baratos que podrían ser extraídos y llevados de regreso a la Tierra.

“La razón para enviar humanos será porque lo tenemos que hacer”, dice Bell. “Si algunas cosas pueden ser hechas por robots, deben ser hechas por robots. Pero enviar un equipo de perforación a Marte o a la luna de Júpiter, Europa, para aprovechar un manto acuífero que puede tener organismos vivos en él; ese tipo de cosas necesitan gente”.

Luego está el valor desconocido del conocimiento recién descubierto. Los científicos quieren saber qué nos puede decir Marte sobre el clima y geología de nuestro planeta. Ese conocimiento, dicen los expertos, podría ayudar a resolver problemas ambientales difíciles en la Tierra.“Explorar es parte de la naturaleza humana”, comenta Bell. “Al ir a lugares difíciles o peligrosos, llevamos al resto de nuestra especie con nosotros. Estas historias se vuelven parte de nuestra cultura, parte de nuestro patrimonio, parte de nuestra necesidad compartida de explorar los mundos a nuestro alrededor. Es un esfuerzo humano que es en parte ciencia y en parte inspiración”.

Por cierto, el Curiosity fomentó el empleo, dice la NASA; más de 7.000 personas trabajaron en el proyecto en 31 estados de Estados Unidos.¿Qué sigue? La NASA planea vuelos de prueba para Orion; una nave espacial diseñada para llevar astronautas fuera de la órbita baja de la Tierra, en el 2014. La NASA planea lanzar a Orion con un nuevo cohete de carga pesada llamado el Sistema Espacial de Lanzamiento en el 2017.

Pero algunas grandes preguntas permanecen: ¿Cómo podría pagar la NASA para el desarrollo de un vehículo de aterrizaje? ¿O un vehículo para astronautas para viajar en la superficie marciana o lunar? ¿O cómo desarrollaría un astronauta un hábitat adecuado para los meses que le tomaría viajar a Marte o a los asteroides?El presupuesto propuesto de la NASA para 2013 es de 17.700 millones de dólares; 59 millones menos que en 2012 . Incluye un “programa de menor costo” para misiones no tripuladas a Marte . Para ponerlo en perspectiva, los 2.600 millones de dólares que costó el Curiosity de Marte equivalen al 14,7% del presupuesto propuesto de 2013 para la NASA.Sin embargo, el presupuesto también pide más dinero para programas espaciales tripulados, incluyendo 3.000 millones de dólares para Orion y el Sistema Espacial de Lanzamiento.

En mayo, algo ocurrió justo encima de nuestras cabezas que nos dio un vistazo al futuro de la exploración en Marte: la empresa privada SpaceX exitosamente acopló su nave espacial Dragon con la Estación Espacial Internacional.La NASA estudia una propuesta; referida como Red Dragon, que utilizaría un cohete de SpaceX para misiones no tripuladas menos costosas a Marte.Pero las misiones de robots son sólo un paso previo a lo que muchos expertos dicen es una conclusión inevitable.

“Los humanos vivirán en Marte en el tiempo de vida esperado del presidente”, dice el consultor espacial comercial Charles Miller, un exejecutivo de la NASA. “Ocurrirá como una asociación entre los empresarios estadounidenses, la industria privada y la NASA”.

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