La empresa estadounidense SpaceX inició este viernes la cuenta regresiva para el despegue de su cápsula Dragon en el primer vuelo privado hacia la Estación Espacial Internacional (ISS) , una misión que se espera comience una nueva era para el transporte espacial. El despegue del cohete Falcon 9 de SpaceX, que propulsará a la cápsula no tripulada Dragon con más de media tonelada de carga hacia el laboratorio orbital, está programado para este sábado a las 04:55 de la madrugada (08:55 GMT) desde la Base de la Fuerza Aérea en Cabo Cañaveral, Florida (sudeste de Estados Unidos) . El pronóstico del tiempo era ampliamente favorable este viernes para el lanzamiento, con una previsión de 70% de posibilidades de enviar por primera vez una nave espacial construida por una empresa privada a la ISS, a la cual se prevé se acople en los próximos días. Hasta ahora, sólo las agencias espaciales de Rusia, Japón y Europa han sido capaces de enviar naves de suministro a la ISS. Estados Unidos también lo hacía hasta el año pasado, cuando puso fin a su icónico programa del transbordador espacial, que durante tres décadas transportó tanto astronautas como material para ensamblar el laboratorio orbital. El retiro de los transbordadores dejó a Rusia como el único país capaz de llevar astronautas a la ISS hasta que la industria privada logre un reemplazo. SpaceX es la primera de varias empresas estadounidenses que intentan enviar su propia nave espacial de carga a la ISS con el objetivo de restaurar el acceso de Estados Unidos al espacio para viajeros en 2015. La compañía ya hizo historia con el lanzamiento de la cápsula Dragon en diciembre de 2010, convirtiéndose en la primera empresa comercial en poner en órbita una nave espacial y regresarla a la Tierra. “Si es exitoso, no hay duda de que será un vuelo histórico”, dijo la presidente de SpaceX, Gwynne Shotwell. Sin embargo, reconoció que, aunque el despegue va según lo previsto, Dragon aún debe hacer varias maniobras complicadas y arriesgadas hasta atracar en el puesto espacial, que cuenta con seis astronautas a bordo. “Creo que estaremos mordiéndonos las uñas durante las próximas 75 horas”, dijo, refiriéndose al lapso de tiempo entre el lanzamiento del sábado y el acoplamiento, programado para el martes. Otro obstáculo importante es la ventana de lanzamiento casi instantánea, que, de no cumplirse en cuestión de segundos, hará que la misión sea pospuesta hasta el 22, 25 o 29 de mayo, dijo Shotwell. El 23 y 26 de mayo también habrá ventanas de lanzamiento, pero un poco menos favorables. El fundador de SpaceX, Elon Musk, un empresario de internet, multimillonario y cofundador de PayPal, también admitió estar nervioso en una entrevista con la AFP a principios de este mes, especialmente con respecto al atraque de Dragon en la ISS, que implica gran precisión. Este estadounidense de 40 años nacido en Sudáfrica se comprometió a mantener informados a los fans del tema “ mandando mensajes en Twitter en vivo desde el control de la misión durante el lanzamiento ” en su cuenta úelonmusk. En declaraciones a los periodistas el viernes, el director interino de la NASA para el desarrollo de vuelos espaciales comerciales, Phil McAlister, restó importancia a las expectativas para el vuelo. “Este es un vuelo de prueba. La NASA considera a los vuelos de prueba principalmente como oportunidades de aprendizaje”, dijo. SpaceX, una compañía con sede en California, recibió dinero de la NASA para este emprendimiento, pero también debió invertir fondos propios. Shotwell dijo que SpaceX volcó unos 1.200 millones de dólares en proyectos espaciales hasta el momento. SpaceX y la empresa Orbital Sciences Corporation tienen contratos multimillonarios con la NASA para llevar carga a la ISS en los próximos años. Ambas reciben fondos de la NASA a cambio de cumplir con los objetivos acordados. La NASA le dio a SpaceX unos 390 millones de dólares hasta el momento, del total de 680 millones que SpaceX ha gastado en el desarrollo de la cápsula de carga, dijo Shotwell. SpaceX también recibe financiación de la NASA para otro proyecto de desarrollo de un vehículo tripulado para llevar astronautas al espacio. Otras competidoras en este tema son Blue Origen, Boeing y Sierra Nevada. En unos pocos años, Shotwell espera que SpaceX pueda rebajar el alto precio que la NASA paga a Rusia por trasladar astronautas de Estados Unidos a bordo de la cápsula espacial Soyuz, de unos 63 millones de dólares el pasaje. Con siete asientos en la cápsula Dragon, SpaceX espera poder ofrecerle a la NASA misiones de 140 millones dólares, esto es, a 20 millones de dólares por asiento.

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