‘En 15 años sabremos si hay vida en otros planetas’: Nobel de física

Por: | 10:02 p.m. | 13 de Julio del 2012    fuente: ELTIEMPO

Brian Schmidt

Según Brian Schmidt, otro reto es definir qué es esa energía oscura que gobierna el universo.

No eran una ni dos, sino cincuenta las supernovas (explosiones estelares que producen destellos de luz) que brillaban, a juicio de los astrofísicos estadounidenses Brian Schmidt y Adam Riess, según sus mediciones, menos de lo debido en el cosmos en 1998.
Ambos se declararon sorprendidos por esta disminución luminosa porque era una evidencia de que las galaxias estaban más lejos de lo esperado -a mayor brillo, mayor cercanía-, y no se ajustaba a la teoría aceptada según la cual la expansión del universo -que empezó con el Big Bang hace unos 14.000 millones de años– se está frenando por acción de la fuerza de gravedad.

Por el contrario, los investigadores concluyeron ese año que la expansión del universo se estaba acelerando. A su juicio, esto también podría sugerir que la mayor parte del universo podría estar constituida por una especie de energía oscura, una enigmática fuerza contraria a la gravedad, que gobernaría la dinámica del cosmos desde hace millones de años.

Este hallazgo revolucionario, basado en la medición de la luz que se genera al explotar un tipo concreto de estrellas en las supernovas denominadas la, sacudió los fundamentos de la cosmología, llevó a la física moderna a formular una cascada de nuevas teorías e investigaciones y convirtió a estos científicos en ganadores del Premio Nobel del año pasado. (Lea acá: Científico colombiano Carlos Ávila analiza hallazgo del bosón de Higgs).

El galardón fue compartido con el estadounidense Saul Perlmutter, quien, por separado, encabezó un equipo que llegó a esa misma conclusión.
Schmidt, de 45 años, dice que uno de esos retos consiste, precisamente, en encontrar la forma más acertada de definir la energía oscura, a la que responsabilizan de la rápida expansión del Universo.

“También debemos resolver la pregunta de si hay vida en otros planetas o no; esta podría ser respondida en los siguientes 10 a 15 años”, dice el astrofísico, hoy investigador de la Universidad Nacional Australiana y quien lidera el proyecto del telescopio que mapeará el hemisferio sur.

La semana pasada, Schmidt hizo parte del grupo de 27 premios Nobel que se reunieron con 580 jóvenes investigadores de todo el mundo durante la edición 62 del encuentro de premios Nobel, que tiene lugar en Lindau (Alemania), para intercambiar ideas y proyectos. EL TIEMPO dialogó con él sobre su trabajo y los retos de la investigación en cosmología. (Siga este enlace para leer: Una galaxia oscura y una quinta luna cerca de Plutón, nuevos hallazgos).

Cuando formularon su teoría sobre la expansión del universo, ¿le preocupó la opinión de la comunidad científica?

Sí me producía angustia, pero luego nos dimos cuenta de que otro equipo había llegado por separado a la misma conclusión. Nuestro hallazgo fue muy bien recibido por ella. Aunque vale aclarar que a un científico no pueden crucificarlo si se equivoca…

¿Cambió su vida el Premio Nobel?

Ahora tengo menos tiempo para investigar; debo manejarlo mejor porque muchas autoridades quieren conversar conmigo y tratar temas de la sociedad actual. Para mí, ser premio Nobel es una gran oportunidad y, a la vez, una gran responsabilidad. Mis metas, sin embargo, siguen siendo las mismas: descubrir cómo funciona el universo, pues todavía no conocemos el 95,5 por ciento.

¿Cuáles son las preguntas que debe resolver la astronomía?

Aún no sabemos qué son la materia y la energía oscuras. Esta última es la responsable de la expansión acelerada del universo. Definir la materia oscura sería más fácil que responder qué es la energía oscura. Estamos tratando de encontrar una explicación para esta, pero necesitamos una mirada teórica más profunda que, de algún modo, se diferencie un poco de la visión de Einstein acerca de la constante cosmológica (un valor que se debe tener en las ecuaciones que describen el comportamiento del universo).

¿Qué otras cosas debemos saber del universo?

Hay que averiguar cómo se transformó en estrellas, galaxias y agujeros negros después del Big Bang, pues aún no entendemos este proceso del todo. Otra de las grandes preguntas que debemos resolver es si hay vida en otros planetas, la cual podría ser respondida en los siguientes 10 a 15 años.

¿Cuál sería la manera más eficaz de buscar vida en otros planetas?

Debemos mirar sus atmósferas a medida que crucen frente a su estrella, porque la luz de esta llega a nosotros, pero previamente ha cruzado la atmósfera de ese planeta. Con la nueva generación de telescopios estamos en capacidad de observar dichas atmósferas, y esto lo permiten eventos como el tránsito de Venus.
Así podremos detectar si hay elementos y moléculas que puedan dar indicios de que exista vida.

¿Van a ocurrir más eventos como el del tránsito de Venus?

Ocurren todo el tiempo. Estoy en un proyecto que busca estrellas muy brillantes con este tipo de eventos para obtener información de los planetas que las orbitan.

¿Cuáles serán las consecuencias de la expansión acelerada del universo?

Aunque el universo se está expandiendo, un cuarto del mismo no lo hace porque está delimitado por la gravedad. En esta parte se encuentra la Vía Láctea. La energía oscura hace que la otra parte del universo se esté expandiendo cada vez más rápido, y eso significa que esas galaxias están cada vez más lejos. Se ha creado un espacio entre ellas y nosotros. Astrónomos como yo no podremos estudiar el universo porque no habrá nada qué mirar en cientos de millones de años. Esa rápida expansión implica que el universo será menos denso con el tiempo y se hará más frío a medida que la materia se aleja, por lo cual terminará congelándose.

¿Qué le pasará a la Tierra?

El Sol se está haciendo cada vez más caliente, lo que hace que haya más dióxido de carbono en la atmósfera, lo cual es un gran problema. En millones de años, la Tierra será más caliente de lo que es ahora. Además, la Vía Láctea y su galaxia vecina, Andrómeda, se fusionarán y viviremos en otro tipo de galaxia. Tal vez la Tierra sea lanzada a una órbita diferente, en medio de las dos galaxias, aunque es probable que antes de esa colisión de galaxias la Tierra sea un planeta inerte por el calentamiento del Sol.

¿Por qué las supernovas son tan importantes para los astrónomos?

Sirven para seguir el rastro de la expansión del universo tiempo atrás. Son en sí mismas los eventos más espectaculares. En ellas se producen nuevos elementos químicos tras la nucleosíntesis, como el hierro y el cobalto. Proveen la energía que forma estrellas, transforman la galaxia donde se encuentran y nos permiten probar teorías sobre cómo funcionan los neutrinos y los átomos en densidades muy altas. Están produciendo los agujeros negros, y una de las razones por las cuales me gustan es que producen eventos dramáticos.

¿Cómo cuáles?

Colapsan en una fracción de segundo y explotan cinco millones de veces más fuerte que el Sol. Son bombas nucleares gigantes.

¿Qué nos permitirá saber del universo la nueva generación de telescopios ?

A pesar de que amo la astronomía, estamos invirtiendo tanto como podemos y no creo que vayamos a gastar mucha más plata en telescopios. Necesitamos priorizar lo que estamos construyendo. Nuestros esfuerzos deben ir a que la nueva generación de estos, como el proyecto Alma (Chile) y el James Webb Space Telescope, de la Nasa, funcionen y duren mucho tiempo.

¿Pero qué tipo de datos se recogen con estos telescopios?

Hacen grandes mapas del universo. Con los nuevos experimentos, esta medición se está haciendo cada vez a menor escala, es decir, se están estudiando regiones cada vez más pequeñas en el cielo y en el universo hay una enorme cantidad de información por descifrar.

¿Cuántos planetas se han encontrado en la última década?

Más de mil. Y si me preguntara cuántos planetas hay en el universo, la respuesta sería que hay más planetas que estrellas. Unos pocos se parecen a la Tierra.

¿Cuántos son similares a la Tierra?

Tal vez uno entre mil, pero hay cientos de millones de estrellas en nuestra galaxia, así que podríamos tener cientos de millones de objetos parecidos a la Tierra en nuestra galaxia.

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